Autor: psicologoadh

¿DECISIONES PRECIPITADAS? 5 FORMAS DE AYUDARTE A TOMARLAS EN EL MOMENTO ADECUADO

Llega el verano y con él ese momento en el que decidimos que, ya que vamos a descansar de nuestra rutina diaria, quizás es el mejor momento para empezar a tomar decisiones sobre todas esas cosas que nos han estado revoloteando por la mente y que nos tienen intranquilos.

Y quizás como planteamiento podría ser correcto pero, no siempre será el mejor momento para tomar las decisiones. A veces, es bueno parar, desconectar también de esos pensamientos que nos han atormentado porque quizás, al dejar de tener nuestras rutinas, tomemos decisiones precipitadas porque esos pensamientos son más persistentes al tener mas tiempo para hacerles caso y, al querer desprendernos de ellos, no lo gestionemos de la mejor manera

Pero tranquilos, no se trata de procrastinar de manera completa. Se trata de darle distancia emocional a esas cuestiones para poder afrontarlas sin distorsiones. Y por eso te proponemos estos 5 consejos.

1 Deja para mañana lo que no puedas gestionar correctamente hoy

Sin más, no pasa nada por parar. Ya sabemos que eso que nos reconcome por dentro nos genera malestar. Que hay cosas que quieres que tengan cambios y que te cuesta que no se den o no sepas como hacerlo. Pero también es cierto que cuando algo nos atormenta en exceso puede hacerlo de forma distorsionada. Que las emociones desagradables que nos generan no sepamos gestionarlas y no distingamos los pensamientos que nos llevan a ellas. Y de ese modo tomar decisiones puede convertirse en un acto impulsivo, nada meditado y que al poco tiempo se convierta en otra cuestión a gestionar.

Cuando algo nos atormenta en exceso puede hacerlo de forma distorsionada. Que las emociones desagradables que nos generan no sepamos gestionarlas y no distingamos los pensamientos que nos llevan a ellas.

Así que no pasa nada porque abandonemos esos pensamientos, temporalmente eso si, no os atormentéis pensando que estáis evitando las cosas. Lo importante es tener claro que solo le estáis dando esa distancia momentánea. Fijad un mejor momento para trabajarlo y poder gestionarlo de una manera más calmada.

2 Mens sana in corpore distraído

Si estamos en la cama y nos duele el cuerpo de estar en la misma posición nos movemos para cambiar de lado. Si me molesta la luz busco la manera de eliminar la fuente que la emite. Al igual que en esas situaciones, si algo está atormentando mi cabeza por mucho rato y emocionalmente no soy capaz de gestionar las distorsiones que me llevan a ese tormento lo mejor es que distraigamos a nuestra cabeza. Y el verano invita a poder encontrar millones de formas de hacerlo. Coge un buen libro y vete a la playa o a la piscina con él, nada y déjate llevar por la sensación del agua fresca en el cuerpo cuando hace calor, sal con amigos o incluso buscad entretenimientos como juegos, actividades acuáticas… ¿O acaso no sois capaces de recordar la sensación agradable al jugar a las palas en la playa o saltando sobre las olas? Esa sensación puede ayudar a apaciguar y dar esa distancia que necesitamos.

3 Lápiz y papel complemento perfecto

Está claro, por mucho que nos distraigamos no ha desaparecido aquello que nos tiene intranquilos. ¿Y qué hago si no puedo estar siempre evitándolo? Bueno, pues démosle su espacio. Dejemos que se exprese de algún modo. Y qué mejor que le demos cabida que en un sitio donde podamos volver a revisar lo que nos está diciendo más adelante, con más distancia, con la posibilidad de poder analizarlo sin distorsiones. Escribamos eso que sentimos, plasmemos eso que pensamos y de dónde viene. Dejemos que se exprese y una vez que lo haya hecho sigamos con el descanso.

Escribamos eso que sentimos, plasmemos eso que pensamos y de dónde viene. Dejemos que se exprese y una vez que lo haya hecho sigamos con el descanso.

4 Todo tiene su fin

Lo decían “Los Módulos” (o “Medina Azahara” en su versión de la misma canción) pero “Todo tiene su fin”. Y hay que tener planificado que hay un momento para gestionar esas cuestiones que nos tienen intranquilos. No podemos evitarlo eternamente. Se trataba de ponerle una pequeña distancia para poder trabajarlo de la mejor manera y tomar las decisiones más adecuadas o al menos, mejor gestionadas. Pero no nos agobiemos. Planificar o poner fecha al trabajo de esto no es motivo para alarmarnos cuando se acerque el momento. Recordad que estaréis mejor preparados, con más descanso, con un espacio donde habréis podido tomar mejor conciencia de esas emociones e incluso las tendréis, si habéis hecho caso al consejo 3, escritas en algún lado. Será el momento de tomar decisiones. De entendernos, de conversar con nosotros mismos, de empatizar con lo que nos pasa y actuar para que esas emociones desagradables que nos estaban diciendo algo se tornen en lo que realmente eran, un aviso de que algo nos estaba moviendo por dentro y necesitábamos actuar.

5 No hay decisión mal tomada sino no tomada.

Bueno, no siempre es el caso, pero si es un mantra a tener en cuenta. La inacción si es una indecisión y por tanto si queremos o buscamos cambios si no hacemos algo eso jamás ocurrirá. Y aquí surge la eterna pregunta que nos hace dudar… ¿y si no es la decisión adecuada? Pues lo descubriremos después, como todo, y tendremos que aceptar la responsabilidad de nuestra decisión. Y si no era lo más adecuado habrá que aceptar que nos equivocamos. Y habrá que gestionar eso pero… ¿acaso hay algún modo de saber qué va a ocurrir después? Seguramente habrá muchos factores que podamos tener controlados, pero también habrá otros muchos que no dependan de nosotros y por tanto se nos escapen. Puedo decidir irme de vacaciones a una zona en la que no suele llover aunque tengo una oferta estupenda en otra en la que si lo suele hacer porque, por norma general eso siempre suele ser así y prefiero que me haga buen tiempo. Y llega el momento de las vacaciones y resulta que la semana que me voy llueve en el sitio elegido mientras que en el otro no. ¿Me equivoqué? Si. ¿Tenía forma de saberlo cuando lo reserve? Seguramente no. Hasta que no ha ocurrido no podíamos saberlo. Por eso no nos preocupemos en exceso. Los “¿Y si…?” pueden ser muchos y el estar pensando en ellos continuamente lo único que consiguen es que nos preocupemos antes de que pasen y si pasan, después de nuevo. Pero si no ocurren nos hemos generado una preocupación previa que era innecesaria y que nos ha generado malestar e intranquilidad. Ya habrá tiempo de ocuparnos de lo que pase.

La inacción si es una indecisión y por tanto si queremos o buscamos cambios si no hacemos algo eso jamás ocurrirá.

Y recordad como siempre, si necesitáis de todos modos ayuda para gestionarlo pedidla. Nosotros estaremos encantados de poder acompañaros en lo que necesitéis.

CLAVES PARA PREPARARNOS EL VERANO EN FAMILIA

Como cada verano, al llegar las vacaciones escolares de los hij@s, las rutinas familiares cambian y toca reorganizar horarios y tareas. Si ya hemos conseguido el primer paso que es conjugar campamentos urbanos, horarios laborales de los progenitores y vamos a pasar más tiempo en familia, nos quedaría la tarea de asegurarnos que ese tiempo va a ser de disfrute y con menos malestares que en la rutina del curso.

Por ello, es importante, PREVENIR. Antes de vernos apagando fuegos porque las tareas no están hechas, los horarios de comidas son un caos, o nos agobia pensar que nuestr@s hij@s “están desaprovechando el verano”, merece la pena pararnos a pensar cómo podemos organizar los diferentes ámbitos de la vida familiar, de manera que todos podamos relajarnos en las vacaciones.

Vamos a ver algunos de estos ámbitos a tener en cuenta:

OCIO Y TIEMPO LIBRE

Hay que entender que el tiempo libre es de su disfrute y pueden dedicarlo a lo que quieran (aunque nos cueste), siempre que no pongan en riesgo su salud o la de los demás. Es decir, si hemos pactado con un adolescente que después de comer tiene un tiempo de uso del móvil, no repetirle cada vez que le veamos así: “Ya estás otra vez con el móvil, no haces otra cosa, con lo bien que estarías en la piscina…”.

También podemos acompañarles a descubrir sus intereses y fomentar que piensen actividades o dedicaciones nuevas.

Actividades familia

Los objetivos del ocio saludable del niñ@/adolescente han de ser: disfrutar, sentirse bien con uno mismo, descubrir aficiones, conocer gente, evadirse de sus problemas, etc.

El ocio no puede ser impuesto o suponer una fuente de malestar para ellos, igual que para los adultos. No pensar que sus gustos van a ser los mismos que los nuestros.

Aquí deberíamos tener en cuenta el uso de pantallas, redes sociales… Pero, esto es un tema amplio al que dedicarle más tiempo- Aun así ya sabes que puedes contactar con nuestro equipo para cualquier duda en este sentido. Solo un apunte: en vacaciones puede aumentarse el tiempo de uso de dispositivos con respecto al tiempo de curso escolar. Estos tiempos en la infancia y primera adolescencia (hasta los 14 años aproximadamente) tienen que estar acotados y pactados previamente. Si durante el curso se han respetado, pueden aumentarse para seguir aprendiendo juntos la manera de utilizarlos adecuadamente.

TAREAS DEL HOGAR

Hay que delimitar claramente qué se espera de ellos en cuanto a trabajo en casa. Los que tengan sus tareas claras, mantenerlas o iniciar una organización de tareas veraniegas si disponen de más tiempo. El verano puede ser un buen momento para que los que no tienen responsabilidades en las tareas de casa se inicien en ellas. Podremos dedicarles más tiempo para enseñarles en sus primeras tareas, para luego dejar que sea su responsabilidad.

Métodos que suelen funcionar son: horarios o tablas con tareas y encargados de ellas, contratos con beneficios que pueden conseguir cumpliéndolas, programar las tareas previas a los tiempos de ocio… Sobre todo es importante dedicar tiempo a hacerles partícipes de la organización y ser flexible con sus propuestas para que se impliquen en el proceso de organización.

Es importante dedicar tiempo a hacerles partícipes de la organización y ser flexible con sus propuestas para que se impliquen en el proceso de organización.

Tareas del hogar

¿Y si no se cumplen las tareas a las que se han comprometido? Pues hay que tener previsto qué hacer en esos casos, acordarlo y ser consecuente con ello.

TAREAS ACADÉMICAS

Como regla general podemos aconsejar ceñirnos a las pautas que su referente educativo haya dado a cada alumn@. Es decir, si han aconsejado reforzar algunas áreas en concreto en las que el niñ@/adolescente tiene especial dificultad, tendremos unas tareas específicas para nuestro hij@. Si han dado recomendaciones generales para toda la clase, lo mismo.

¿Y si no las tenemos? En ese caso nos limitaremos a las tareas escritas o material educativo que ell@s quieran asumir.

Al igual que con las tareas de casa, mantener una conversación al inicio de las vacaciones dónde tengamos clara cuál va a ser su organización en cuanto a tareas escolares.

En este caso, preguntar primero cómo tienen pensado organizarse, ya que debemos transmitirles que los estudios son su responsabilidad, aunque nosotros nos aseguraremos de que la cumplan.

Debemos transmitirles que los estudios son su responsabilidad, aunque nosotros nos aseguraremos de que la cumplan.

  • El plan de estudio que les ayudemos a construir ha de ser personalizado, realista, concreto y por escrito. Es útil fijar momentos concretos en que puede ser más apropiado y menos costoso. Por ejemplo: Periodos del verano en los que permanezcamos en nuestra vivienda habitual, y el tiempo de vacaciones en otras residencias que esté libre de tareas académicas.
  • Momentos del día en que tengan menos planes, tras el desayuno o la comida, por ejemplo.
  • Es bueno que sea más o menos rutinario y delimitado, necesitamos como familia un tiempo sin pensar en las obligaciones y eliminando los mensajes sobre los deberes y el estudio de nuestras conversaciones. Como por ejemplo, “¿cuando te vas a poner a repasar matemáticas?”, repetidamente durante el verano.
  • Si detectamos que nuestr@s hij@s han acabado el curso “saturados” de tareas, presión por el rendimiento, horarios fijos, etc; es mejor no seguir forzándoles. Dejarles descansar un tiempo y ofrecerles formas alternativas de practicar algunos contenidos. Por ejemplo, si están empezando a escribir, asignarles tareas como escribir la lista de la compra, jugar a bibliotecas y escribir los títulos de los libros…
  • Como en el ámbito del ocio, acompañarles a buscar formas de aprender alternativas, visitar bibliotecas, museos, juegos de mesa o aplicaciones de pasatiempos tradicionales.
  • El objetivo principal de las vacaciones es que comiencen el curso siguiente con la mayor motivación por aprender y seguridad en sus capacidades posible.
HORARIOS

Vale, ya lo sabemos, los adolescentes suelen reclamar mayor libertad para salir, levantarse tarde… y esto suele ser fuente de discusiones. Lo más pequeños pueden tener mas planes con amigos o familiares. Es importante en estos casos que entendamos estas peticiones desde su edad y momento evolutivo. El entenderles y flexibilizar horarios con respecto a estudiar no significa que no delimitemos los tiempos para seguir cuidando los hábitos.

Es importante preservar los momentos importantes para cada familia: comida o cena juntos, actividades de ocio compartidas, actividades de ocio de los progenitores, etc. Evitar la sensación de depender nuestros momentos libres de sus horarios y planes de ocio todo el tiempo. A fin de cuentas las vacaciones también son en familia y debemos acercarnos todo lo posible a que las necesidades de ocio/descanso de todos están cubiertas.

Estamos a vuestra disposición para resolver dudas sin compromiso, puedes solicitarnos algunas sesiones de asesoramiento en la labor educativa o consultarnos tu caso particular.

Bja autoestima

CÓMO LA TERAPIA CAMBIÓ MI VIDA. UNA EXPERIENCIA PERSONAL

Puede que haya un momento en tu vida en el que tu cabeza haga “clic” y algo en ti cambie a partir de ese momento. Y si ese “clic” además viene acompañado de muchas cosas que van apareciendo por tu cabeza y que vas dejando pasar o no les das la importancia adecuada puede que llegue a explotar por algún lado.

Y ni siquiera muchas veces en ese instante te das cuenta de que necesitas la ayuda de un profesional de la psicología, no porque no tengas claro que es una gran ayuda… sino porque no sabes interpretar correctamente esos pensamientos o vocecita crítica como lo que es. Y si te identificas con esto hasta aquí, ¡enhorabuena! puede que esta experiencia personal te ayude.

Llegó un momento en el que tenía una vocecita, un pepito grillo que no paraba de decirme en muchas circunstancias de mi vida cosas tan maravillosas como lo inútil que podía ser, lo mala que era mi vida, lo poco que iba a conseguir… y para evitar ver todas esas cosas y lo horrible de mi existencia buscaba evadirme, evitar gestionar todo lo que me ocurría y refugiarme en cualquier cosa que no tuviera relación con mi vida.

Pero todo puede tocar fondo y llegó ese día. Y de la peor manera. Y aun así a día de hoy no dejo de agradecer que llegara. Y en ese momento es cuando me vi “obligado” a buscar esa ayuda. Y descubrí que podía hablar de lo que me ocurría, y que había alguien que me estaba escuchando, que había alguien que tenía compasión y empatía en lo que le contaba, que me iba ayudando a reflexionar sobre todos esos pensamientos que, aunque no dejaba de tenerlos, poco a poco me iba replanteando sobre lo distorsionados que podían ser. Y ese alguien que me escuchaba, que me abrazaba en lo que me ocurría y que me iba ayudando poco a poco a identificar lo que sentía, cómo lo sentía, de dónde venía y lo que me decía esa emoción, cada vez lo iba identificando más y más como la persona más importante de mi vida.

Ayuda

Y si has llegado hasta aquí pensando que ese alguien era mi psicólogo, entonces deberías replantearte leer de nuevo todo. Porque ese alguien que identifico como la persona más importante de mi vida es el mismo que me decía lo inútil que era, lo mala que era mi vida y lo poco que iba a conseguir en ella. Y dejó de decirme eso, aunque vengan pensamientos similares a los de antes para decirme lo mucho que me quiere. Y ese alguien era yo mismo. Y ese día llega.

Y aquí vendrá vuestra pregunta… ¿entonces el psicólogo? Tal como yo lo viví, el psicólogo tiene un papel muy importante, para guiarte en ese descubrimiento, en ese trabajo que vas a realizar sobre ti mismo. Tiene la función de orientarte, de hacerte hablar, de expresarte, de poner nombre a las cosas. Tiene la función de ponerte en contacto contigo mismo y de moderar esa comunicación. Sin su figura es posible, en circunstancias similares, que tu vida mejore algo porque el tiempo pasa y las circunstancias cambian, pero volverías a revivir lo mismo, porque, a fin de cuentas, con quien seguirías conviviendo es contigo y en ese momento, no quieres hacerlo.

Y otra pregunta del millón… Vale, ¿si lo que me pasa a mí no tiene nada que ver con todo esto? Da igual, sea por lo que sea has leído todo esto porque te estás planteando que necesitas ayuda por algo que te pasa. Y si es así… mi recomendación no puede ser otra: deja de pensarlo, hazlo. Ya estás mal por algo, buscar la opción de lo que te haga mejorar siempre será la correcta.

Eso sí, desde mi experiencia, es importante que esa misma escucha compasiva, empática, en un ambiente cercano, que te invite a seguir hablando y soltando todo lo que tienes dentro… la encuentres en tu psicólogo. A fin de cuentas, va a estar presente en todas tus conversaciones, es importantísimo no sentirte juzgado en ellas por ninguno de los interlocutores, ni tú mismo ni tu guía. Por eso es tan importante esa elección.

Yo lo encontré y creo que siempre estaré agradecido por ello. La salud mental es esencial, prioritaria. Hay que cuidarla.

Sexualidad adolescencia

AMOR, SEXO, AFECTO…¿DE QUÉ HABLAMOS? 2ª PARTE

Está claro, nos preocupa y nos genera muchas dudas cómo afrontar el acompañamiento a la sexualidad en la adolescencia de nuestros hijos. La única regla clara que podemos transmitir a nuestros adolescentes sobre cómo vivir la sexualidad, es que cada uno tiene que encontrar su manera individual de vivirla, que le haga ser feliz y sentirse a gusto consigo mismo. Cada persona ha de buscar el equilibrio entre sus deseos, necesidades, personalidad, convicciones morales, prevención de riesgos y respeto a la manera de vivir la sexualidad de los demás.

¿QUÉ PODEMOS HACER COMO PADRES PARA QUE PUEDAN ENCONTRAR ESTE EQUILIBRIO POR SI MISMOS?

Lo primero es naturalizar y desmitificar los cambios físicos, las primeras eyaculaciones en los chicos, la primera menstruación en las chicas… Estos son hechos que les sorprenden y asustan, provocándoles sentimientos contradictorios. Por ello, si previamente se les ha dado la información adecuada y saben cómo actuar, les reduciremos la incertidumbre. No tenemos que confiar en que esta formación la van a recibir en el colegio o de los amigos, ya que en la mayoría de los casos no es así o pueden recibir una información parcial y no adaptada a la realidad.

Acompañamiento sexualidad

 

Esa información fiable que necesitan y no encuentran, suele llegarles a través de los medios de comunicación o redes sociales, con lo que obtienen una imagen muy distorsionada de la sexualidad, basada una vez más en el físico y que se reduce al coito o la genitalidad. Ignorando muchos aspectos importantes del hecho sexual humano. Para asegurarnos que obtienen la información necesaria, es imprescindible que nos mostremos abiertos a cualquier pregunta que tengan (nos sorprendería la cantidad de dudas básicas que tienen los adolescentes actuales sobre la sexualidad). Acompañarles a buscar esa información en libros o publicaciones científicas o didácticas que pueden ayudarnos mucho, acudir a centros públicos especializados.

Esa información fiable que necesitan y no encuentran, suele llegarles a través de los medios de comunicación o redes sociales, con lo que obtienen una imagen muy distorsionada de la sexualidad

Algunas familias piensan que el dar mucha información sobre sexualidad a sus hijos/as les “anima” a precipitar sus primeras relaciones sexuales. Sin embargo, la necesidad, curiosidad… por las relaciones de pareja es algo natural y propio del proceso madurativo, que está en la sociedad y les va a llegar de todas formas por otros medios que, como hemos dicho, no siempre van a ser los más adecuados.

¿QUÉ PREOCUPACIONES SUELEN TENER LOS ADOLESCENTES CON LA SEXUALIDAD?

La primera es “la importancia de la primera vez”, el mito de la virginidad sigue existiendo en los chicos y chicas, y muchas veces se sienten presionados por “perderla”. Hay que transmitir una idea de sexualidad que no se base sólo en la penetración, hay muchas formas de contacto sexual que puede ser muy placentero para ambos miembros de la pareja, implicando también afectividad, comunicación de los deseos de cada uno, intimidad y que puede entrañar menos riesgos que la penetración. Además, deben tener claro que cada persona tiene un proceso y unos ritmos diferentes en el desarrollo sexual, deben hacer respetar su propio proceso y tener las habilidades necesarias para mantener su opinión y respetar la del otro. La sexualidad es también confianza, respeto, comunicación y sin estos componentes cualquier contacto sexual puede ser negativo.

Diversidad sexual

 

La identidad y la orientación sexual, que se están consolidando en esta etapa, suelen ser a veces fuente de dudas. Como en el resto de cuestiones, a los padres y educadores nos toca acompañar en el proceso, siendo conscientes que las decisiones últimas están en ellos/as y que nuestro papel es orientar y dotarles de herramientas emocionales para que tomen estas decisiones de manera madura y reflexionada. Sobre todo, respetaremos en todo momento sus sentimientos y dudas, que para ellos/as son muy importantes en esta etapa de su vida. Algunos chicos/as incluso confunden ambos términos o creen que son dependientes. Por ejemplo, un chico que tenga características físicas de chico, pero se sienta mujer (transexual) puede orientar su deseo hacia hombres (siendo heterosexual) y hacia otras mujeres (siendo homosexual), con lo que identidad y orientación sexual son independientes. Esto les lleva a veces a tener miedos y dudas propias de la desinformación o a burlarse de compañeros/as que puedan tenerlas.

A los padres y educadores nos toca acompañar en el proceso, siendo conscientes que las decisiones últimas están en ellos/as y que nuestro papel es orientar y dotarles de herramientas emocionales para que tomen estas decisiones de manera madura y reflexionada.

educación reproducción

Puede ayudarles también en este proceso, cualquier información relativa a la anatomía genital masculina y femenina, para una correcta higiene, para la adecuada utilización de los métodos anticonceptivos, para la detección de enfermedades relacionadas con estos órganos… Es fundamental que tengan claro a su vez los ciclos reproductores de chicos y chicas (muchísimos adolescentes y jóvenes, tienen ideas equivocadas sobre qué es la menstruación, qué se expulsa en ella, en qué etapas del ciclo se es más fértil…). Si no dominan estos conceptos básicos, es muy difícil que puedan decidir libre y reflexivamente la conveniencia o no de una relación sexual determinada, el método anticonceptivo más adecuado a sus circunstancias, los riesgos que entraña cada método, etc.

También el conocimiento de las diferentes enfermedades de transmisión sexual, y las posibilidades de verse afectado por ellas o las maneras de evitarlas, les llevará a sentirse más seguro de sus elecciones y a eliminar el miedo hacia ellas, que siempre es irracional y nos hace actuar sin pensar.

Además de toda esta información práctica, es fundamental que asimilen que el mejor método de protección es la cabeza. Es decir, si están informados, confían en sí mismos y en su pareja, tienen habilidades para comunicar sus gustos y preocupaciones, podrán tomar decisiones más responsables.

El proceso de madurez sexual es un reto, tanto para los adolescentes como para las personas que nos interesamos por ellos. Está en nuestras manos participar en él y aprender de la situación enfocándola como una oportunidad de aprendizaje y crecimiento.

Y como siempre, si necesitas información o ayuda, no dudes en contactar con nosotros en info@psicoalcala.es.

 

LA SALUD PSICOLÓGICA

El concepto de salud que aquí consideramos parte del criterio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que considera la salud no como ausencia de enfermedad, sino como un conjunto de factores que interviene de manera directa en nuestro bienestar: factores sociales, factores económicos, factores culturales, …

De manera similar, al hablar de salud psicológica, aparece el término “salud mental”. Aquí consideramos esta forma de verlo como reduccionista, porque limita la salud psicológica a un plano muy concreto de la salud, sin considerar lo antes expuesto: factores externos a la persona que ingtervienen en el proceso.

Dicho esto, entre los objetivos principales de las personas en la búsqueda de una buena salud psicológica, podríamos resumir:

Mantenerse vivos

Evitar el dolor innecesario

Buscar la realización plena de sí mismo.

¿Cómo podemos lograr estos objetivos?: Vamos a intentar adquirir e interiorizar los siguientes valores, muchos de los cuales pueden verse como una actitud.

* 1/ AUTO-INTERÉS

Las personas sensatas y emocionalmente sanas tienden a estar primaria y fundamentalmente interesadas en sí mismas y a poner sus propios intereses ligeramente por delante de los de los demás. Se sacrifican a sí mismos hasta cierto punto por aquellos que estiman, pero no completa o totalmente.

* 2/ INTERÉS SOCIAL

El interés social normalmente es racional y sugiere una auto-ayuda, dado que la mayoría de las personas eligen vivir y disfrutar en un grupo o comunidad social; y si no actúan moralmente, ni protegen los derechos de los demás, ni luchan por la supervivencia social, es poco probable que puedan crear el tipo de vida en la que ellos mismos puedan vivir feliz y confortablemente.

* 3/ AUTO-DIRECCIÓN

Las personas sanas tienden a asumir responsabilidades, principalmente de sus propias vidas, prefiriendo simultáneamente cooperar con los demás. No necesitan o demandan un apoyo o socorro importante de los demás.

* 4/ TOLERANCIA A LA FRUSTRACIÓN:

Las personas racionales se otorgan a sí mismos y a los demás el derecho a equivocarse. Incluso cuando rechazan abiertamente su conducta y la de los demás, se abstienen de condenarse a sí mismos y a los demás (como personas) por una conducta inaceptable o detestable. Las personas que no están atormentadas por una angustia emocional debilitante, tienden a  cambiar las conductas desagradables que puedan, y aceptar  las que no pueden, con la sabiduría de saber la diferencia entre ambas.

* 5/ FLEXIBILIDAD:

Las personas sanas y con salud psicológica tienden a ser flexibles en su forma de pensar, abiertos al cambio, tolerantes y pluralistas en su visión de otras personas. No establecen reglas rígidas e inamovibles acerca de ellos mismos ni de los demás.

* 6/ TOLERAR LA INCERTIDUMBRE

Los hombres y mujeres sanos, tienden a reconocer y aceptar la idea de que, aparentemente vivimos en un mundo de incertidumbre y probabilidades, donde no existen (y probablemente nunca existirán) las certezas absolutas. Se dan cuenta de que a veces es fascinante y excitante, y desde luego no es algo terrible, el vivir en este tipo de mundo incierto y probabilístico. Disfrutan con cierto grado de orden pero no exigen saber exactamente lo que el futuro traerá o les deparará a ellos mismos.

* 7/ COMPROMISO EN BÚSQUEDAS CREATIVAS:

La mayoría de las personas atienden a sentirse más sanos y felices cuando están vitalmente ocupadas en un proyecto ajeno a ellos mismos, y preferiblemente si tienen al menos un tema de interés creativo importante, además de algún compromiso humano principal al que otorgan tanta importancia que planifican una buena parte de su existencia diaria en función de él.

* 8/ PENSAMIENTO CIENTÍFICO:

Las personas tranquilas tienen tendemncia a ser más objetivos, racionales y científicos que las intranquilas. Son capaces de sentir profundamente y actuar de manera concentrada, pero tienden a regular sus emociones y acciones, reflexionando sobre ellas y evaluando sus consecuencias, en función de hasta qué punto llevan o no a la consecución de metas a corto y largo plazo.

* 9/ AUTO ACEPTACIÓN:

Las personas sanas normalmente están contentas de estar vivas y se aceptan a sí mismas por el simple hecho de estar vivos y tener la capacidad de divertirse. Rechazan la búsqueda de medir su valor intrínseco en función de sus logros existentes o de lo que otras personas puedan pensar de ellos. Simplemente eligen aceptarse incondicionalmente a sí mismos, e intentan por todos los medios evitar auto-evaluaciones de su totalidad o su forma de ser, intentando disfrutar en lugar de probarse a sí mismo (Ellis, 1973, 1984; Ellis y Harper, 1975)

* 10/ ASUMIR RIESGOS:

Las personas sanas emocionalmente tienden a asumir una cantidad considerable de riesgo, intentan hacer lo que quieren hacer, e incluso cuando tienen muchas posibilidades de fracasar tienden a ser aventuradas, pero no son temerarias.

* 11/ HEDONISMO (EL PLACER COMO FIN) :

Las personas con salud psicológica tienden a buscar tanto los placeres del momento como los del futuro, y no suelen renunciar al beneficio presente por temor al dolor futuro. Son hedonistas, es decir, buscan la felicidad y evitan el dolor, pero como también saben que tendrán que vivir durante bastantes años, saben que tienen que pensar tanto en el hoy como en el mañana, y no obsesionarse con la gratificación inmediata.

* 12/  UTOPÍA (PROYECTOS INALCANZABLES) :

Las personas sanas aceptan el hecho de que las utopías son, con toda probabilidad, algo que no se puede alcanzar y que por tanto nunca van a conseguir todo lo que desean ni van a poder evitar todo dolor. Rechazan moverse de manera poco realista en búsqueda de placer, felicidad o perfección total, o de la desaparición total de la ansiedad, depresión, autoderrota y hostilidad.

* 13/ RESPONSABILIDAD POR EL PROPIO MALESTAR EMOCIONAL:

Las personas sanas tienden a aceptar la responsabilidad de su propia existencia en lugar de descargarse culpando defensivamente a los demás o a las condiciones  sociales, por sus pensamientos, sentimientos y conductas auto-derrotistas.

¿Te parece muy complicado?. Como otras veces te hemos pedido, utiliza este escrito como un test de autoevaluación. Analiza los puntos en los que te sientes identificado , y en los que no lo sientas, busca cambios que mejoren tu salud psicológica.

Si necesitas información o ayuda, no dudes en contactar con nosotros en info@psicoalcala.es.

Cuando me critican no sé qué hacer

Crítica, según la RAE en una de sus opciones, es enjuiciar hechos y conductas generalmente de forma desfavorable. En «Cuando me critican no sé qué hacer» vamos a partir de esta opción.

Recibir una crítica de forma adecuada es una Habilidad Social y, por lo tanto, se puede aprender y mejorar. Aprender a saber escuchar una crítica, sorprendentemente, puede servir para mejorar nuestra autoestima.

Por eso, cuando recibas una crítica y no sabes qué hacer, no trates de justificarte. Ya veremos qué hacemos con la información que recibimos. Quizás nos conviene aprender a recibirla y sacar algo positivo para nuestro crecimiento personal.

FORMAS BÁSICAS DE RESPONDER MAL A LA CRÍTICA

1.Estilo agresivo. La respuesta agresiva a la crítica es el contraataque. Se puede definir como lo que se ha llamado la “ teoria del ¿Ah, sí? “.

-“Has cogido unos kilitos “

  -“¿Ah, sí?, pues por lo menos yo no me quedaré calva”.

  Es cierto que de este modo conseguimos devolver el ataque a nuestro crítico, pero el ataque y el contraataque irán en aumento, hasta producir una guerra abierta.

2.Estilo pasivo. La respuesta pasiva consiste en asentir, disculparse o rendirse al primer signo de ataque.

 

  -“Has cogido unos kilitos”

  -“Sí, es cierto, me estoy poniendo deforme”.

El silencio puede ser también una respuesta pasiva a la crítica. No respondemos a una crítica que merece respuesta, entonces el crtico sigue hostigando hasta que tenemos una reacción verbal tardía, generalmente una disculpa.

  En principio puede que ante una respuesta pasiva, el crítico abandone en su intento de dañarnos, no es divertido si no respondemos, pero con el tiempo volverán porque saben que obtendrán una disculpa y eso les hace sentirse superiores. La verdadera desventaja del estilo pasivo es que el entregarnos a las opiniones negativas de los demás, es mortífero para nuestra autoestima.

  1. Estilo pasivo-agresivo. Este estilo de respuesta a la crítica une algunos de los peores aspectos de los estilos agresivo y pasivo.

 

  Por ejemplo, un hombre criticó a su mujer por no tirar un baúl desvencijado que ella guardaba desde hacía tiempo con gran cariño. El, insistió varias veces en lo dejada y rara que era ella para esas cosas. Un buen dia, ella se decidió a desprenderse del baúl y llamó a una asociación benéfica para que se lo llevaran. Junto con el baúl, le entregó también una bolsa llena de ropa usada, la cual incluía la camisa favorita de su marido.

La agresión pasiva es a menudo inconsciente.                

FORMAS DE RESPONDER BIEN A LA CRÍTICA

 1.Reconocimiento. El reconocimiento significa simplemente asentir a lo que dice el crítico. Su objetivo es detener la crítica inmediatamente, y funciona muy bien. Le desarma.

El reconocimiento lo utilizaremos siempre que la crítica sea justa.

  Para responder, podemos seguir el siguiente formato:

  1. Decir: “Tienes razón”.
  2. Repetir la crítica para asegurar a qué estamos respondiendo.
  3. Dar una explicación, si es apropiado.

Crítica: Casi me quedo sin gasolina al ir a trabajar esta mañana. ¿Por qué no llenaste el depósito ayer, si lo dejaste en reserva?

Respuesta: Tienes razón. Me dí cuenta de que estaba en reserva y no lo llené. Lo siento, se que te he hecho una faena.

(La disculpa es sincera)

         Un reconicimiento por adelantado supone volver a un crítico en un aliado:

Crítica: Tienes el cajón de las herramientas todo desordenado. ¿Cómo puedes encontrar algo ahí?

Respuesta: Tienes razón mi cajón es un caos, y a veces me cuesta encontrar las cosas.¿Cómo crees que podría organizarlo para tenerlo todo a mano?

El reconocimiento tiene varias ventajas. Es siempre la mejor estrategia para un desarme rápido de los críticos. El crítico se queda así sin nada más que decir, pues nuestra negativa a discutir hace innecesaria toda discusión.

2.Oscurecimiento. Solo debe utilizarse cuando no estamos de acuerdo en la totalidad de la crítica.

  1. Asentir en parte. Utilizaremos esta respuesta cuando solo nos parece justa una parte de la crítica:

Crítica: No se puede confiar en ti. Te olvidaste de comprar los globos para la fiesta de cumpleaños del niño, te dejas amontonar los papeles para bajar al contenedor y nunca puedo contar contigo cuando te necesito.

Respuesta: Tienes razón en lo de que me olvidé de comprar los globos para la fiesta.

(Solo estamos admitiendo aquello que consideramos una crítica justa, y no el resto).

3. Interrogación. Es la respuesta adecuada cuando no tenemos claro adónde quiere ir a parar el crítico. La utilizaremos para clarificar la intención y pretensión del crítico.

Las palabras clave de la interrogación son: “exactamente”, “concretamente”, y “por ejemplo”.

Algunas interrogaciones típicas serían:

  -“¿Exactamente de qué forma te he defraudado?”

  -“¿Qué te molesta concretamente de mi forma de hablar?”

  -“¿Puedes darme un ejemplo de mi dejadez?”

Este enfoque obliga al crítico a prescindir de las quejas vagas y a pasar a peticiones reales, que sí podemos considerar.

  • Asentir en términos de probabilidad. Consiste en asentir en terminos de probabilidad diciendo: “Es posible que tengas razón”. Es una respuesta sincera aún cuando pensamos que la probabilidad es de una entre un millón.

Crítica: Cómo te puedes comer todos esos pasteles, un día te va a dar una indigestión.

Respuesta: Sí, puede que tengas razón.

(El mensaje es: Aunque puedes tener razón, en realidad no lo creo. Quiero ejercer mi derecho a tener mi propia opinión y a equivocarme.)

Por dónde empezamos:

  • Por considerar que la persona que nos critica no lo hace con mala intención
  • Por ver el beneficio de la información útil que la crítica me proporciona y el aprendizaje que conlleva.
  • Por valorar el conocimiento que nos proporciona el saber .la visión que otras persona tienen de mí.
  • Por descubrir qué habilidades puedo mejorar y aprender a hacerlo.

Si al recibir una crítica no sé qué hacer, vamos a ver qué cambios podemos introducir:

Una crítica nos hace sentir vulnerables, inseguros y atacados y respondemos a la defensiva. Sería bueno aceptar la opinión de los demás sin dañar nuestra autoestima. Considerar que la crítica es maliciosa o demoledora en lugar de considerarla constructiva y aprovecharla para nuestro crecimiento. Mientras no tengamos pruebas de lo contrario, es mejor tomarse siempre la crítica como constructiva. 

Qué hacer cuando nos critican:

  • Comunicación no verbal adecuada: sin muecas, sin suspiros, con postura corporal no agresiva, cuidando el volumen de voz, la velocidad, la claridad…-
  • Comunicación verbal basada en «hablar desde el yo»: «yo pienso», «yo siento», «a mí me parece…», «me gustaría», …
  • Escuchar con atención, porque nos va a servir para mejorar en el aspecto que nos están criticando.
  • Reconocer nuestros errores sin miedo. Permitirnos aceptarlos.
  • Mostrar nuestro acuerdo en todo o en parte de la crítica.
  • Usar la asertividad para rechazar las imputaciones que consideramos inadecuadas.
  • Solicitar aclaraciones o más información a quien nos está criticando.
  • Llegar a acuerdos con la persona que nos critica para cambiar aquellos aspectos que reconozcamos mejorables.
  • Agradecer la información que nos da la crítica y la posibilidad de aprendizaje y crecimiento personal.

Recordar que prestar atención a una crítica nos va a servir para mejorar. Es importante recalcar que una de las claves está en identificar la crítica constructiva y respetuosa y solo prestar atención a ella y no a otras que proceden del enfado de la otra persona.

Considerar que si la persona que nos critica es alguien que nos importa, es bueno escucharla porque es bastante probable que haya algo de verdad en lo que nos dice.

En próximas entradas de este Blog hablaremos de otras Habilidades Sociales, como la contraria a esta: aprender a hacer críticas.

Si tienes dudas o alguna necesidad de ayuda, contacta con nosotros en Psicólogos en Alcalá de Henares | Psicologos Alcalá (psicoalcala.es)

AMOR, SEXO, AFECTO…¿NOS SIGUE COSTANDO ACOMPAÑAR A L@S ADOLESCENTES EN ESTOS TEMAS?

Un aspecto fundamental en la evolución de nuestros adolescentes son las sensaciones, deseos, emociones relacionados con la sexualidad, afectividad hacia otras personas diferentes a padres y amigos, la búsqueda de intimidad…

Como todas las dimensiones de la persona, la sexualidad durante la adolescencia sufre una crisis, entendida como un cambio brusco para pasar de la sexualidad infantil a la adulta. Por ello, como padres o personas que acompañamos el proceso evolutivo del adolescente no debemos dramatizar o sentir ansiedad ante los primeros síntomas de esta madurez, sino todo lo contrario. Ya que estos síntomas son un signo de salud tanto física como psicológica.

La sexualidad y todo lo que la rodea es un tema que durante mucho tiempo ha estado relegado al oscurantismo, escondido y ocultado por razones culturales. Con frecuencia se ha rodeado de sentimientos de desconfianza y miedo. Esto ha favorecido que la información que se nos da desde pequeños es escasa, envuelta en sentimientos que nos han dejado una imagen distorsionada y llena de mitos hacia ella.

Por todo ello, no debemos sentirnos culpables si nos cuesta abordar abiertamente estos temas con nuestros hijos/as o manejar los sentimientos que nos puedan surgir ante esta situación.

Por el contrario, debemos estar atentos a no caer en la tentación de ignorar las señales de los adolescentes ante la necesidad de un acompañamiento en este sentido. Muchas veces podemos negar la sexualidad o la necesidad de intimidad de los adolescentes para evitar afrontar el tema.

Así pues, siendo conscientes que puede faltarnos información o preparación emocional para acompañar a un adolescente en el descubrimiento de la sexualidad adulta. Los pasos podrían ser: buscar esa información y esforzarnos por naturalizar la situación. Una posible manera de reducir la ansiedad ante el afrontamiento del tema, tanto de la sexualidad como de otras cuestiones,   quitarnos de la cabeza el mito de que los padres y adultos debemos mostrarnos como unos expertos en el manejo de cualquier tema ante los adolescentes. El simple reconocimiento ante nuestros hijos/as de que nos cuesta trabajo abordar el tema de la sexualidad con ellos, pero que vamos a realizar un esfuerzo y que estamos dispuestos a aprender junto a ellos de este proceso, cumplirá varias funciones. Primero, nos reducirá la angustia que podemos tener y que nos hace evadir el tema. Segundo, ofreceremos a los chicos/as un modelo de afrontamiento de situaciones difíciles reconociendo una debilidad, en una sociedad donde estamos presionados a ser perfectos en todos los aspectos de la vida, lo que está generando en nuestros jóvenes baja tolerancia a la frustración y pobre autoestima.

Por otro lado la necesidad de afecto o afiliación es algo innato en el ser humano. Esta búsqueda de afecto va resolviéndose de diferente manera según evolucionamos como personas: un bebe necesita afecto, contacto físico para sentirse protegido, durante la niñez también se busca ese afecto de parte de los padres para sentirse seguro y confiado para explorar el mundo. En la adolescencia se produce, también en la afectividad, el rechazo a los padres. Pero, no es un rechazo a ellos como personas, sino que el adolescente se rechaza a sí mismo como niño que necesita la protección de los padres. Se tiene que construir una identidad de adulto en la que le es más útil la cercanía de los amigos que están atravesando la misma situación que ellos, en ellos buscan un modelo de comportamiento ante unas circunstancias nuevas. Otra función primordial que cumple el afecto con los iguales es el sentirse valorados, queridos y reforzar así su identidad.

Simultáneamente, se va buscando una afectividad más relacionada con los deseos o la atracción física que están empezando a experimentar. Por ello, es normal que al principio se encuentren confusos en la manera de resolver estas necesidades. En la medida en que esté bien formada la identidad de un adolescente, que se sienta seguro de sí mismo, estará más preparado para entablar relaciones tanto con los amigos como con parejas.

Tenemos que darnos cuenta, que para los chicos/as de estas edades, que están conformando su identidad y autoestima adultas, y que se sienten incómodos dentro de un cuerpo nuevo; es muy importante sentirse atractivos y gustados como pareja sexual. Esto les puede llevar a precipitarse en sus primeras relaciones íntimas para conseguir este reconocimiento. En este sentido, nuestros adolescentes están muy influidos por la importancia que se da al físico en nuestra sociedad, se corre el riesgo de que el adolescente base su autoestima en el aspecto corporal, sobre todo si ésta es deficitaria en otras facetas de la vida (estudios, familia, amigos…). Tenderán, entonces, a basar sus relaciones con los demás en el físico, y en la búsqueda de múltiples parejas sexuales.

Si acompañamos este proceso de nuestros hijos/as, sin juzgarles, resaltando su valía como personas y compartiendo sus temores; poco a poco se irá equilibrando el interés por lo físico y lo afectivo.
Se irán formando una idea más madura de lo que buscan en otras personas como posibles parejas.